Mostrando entradas con la etiqueta Ska. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ska. Mostrar todas las entradas

sábado, 3 de octubre de 2009

Un paso adelante (II)


Debía ser 1981. Vivía en Banfield, estaba en séptimo grado y era fiel oyente de “Sonrisas”, el programa de radio
que Graciela Mancuso conducía en El Mundo. Estaba de 22 a 3 de la mañana y, tipo a la medianoche, Pettinato
tenía una sección que se llamaba “La hora fantasma”. Gracias a Pettinato conocí bandas de las que fui enfermo muchos años, como Devo y B52’s. También conocí mucha música por “El tren fantasma”, otra rareza de la radio. Y por la trasnoche del comienzo de la Rock & Pop, cuando todavía no tenían programación y pasaban Specials y mucha
new wave. Por el lado de la televisión, apenas empezó ATC había un programa de videoclips, “Música prohibida para mayores”, los jueves a las 21, donde siempre ponían un video de The Police y casi siempre alguno de Madness. De hecho yo empecé a escuchar reggae con The Police y ska con Madness. Algunos años después tuve la suerte de que un amigo comprara bastantes discos en el Parque Rivadavia,
que me grababa en cassettes. Ahí me llegó todo junto: Burning Spear, Black Uhuru...
(Vitto Genovesse, guitarrista de Skabú Simbel)

Extraído de Flores, Daniel: La manera correcta de gritar. Libros de la Isla, BsAs (muy recomendado)

Un paso adelante (I)


De 1979 a 1980, los primeros discos de bandas
esenciales como The Specials, The Selecter, Madness
y The Beat instalaron en Inglaterra el gran revival
del ska, luego globalizado. Entre el postpunk y la
new wave, la tardía versión británica de esta música
jamaiquina de los años sesenta logró tomar los rankings
y las radios impulsada por un puñado de grupos
interraciales, enérgicos y con un característico look de
trajes mod y detalles cuadriculados.
Pero el furor del movimiento 2-Tone (así
llamado por el sello independiente que lo inició)
no repercutió inmediatamente en la Argentina
del Proceso. Estallaría (transformado) sólo en la
segunda mitad de la década del ochenta, durante la
primavera democrática, y duraría casi exactamente
hasta el comienzo del crudo invierno de una
nueva crisis (por raro que resulte semejante
ordenamiento estacional).
Sin embargo, nada impidió que algunos LP de ska
inglés, recién editados, se las arreglaran para arribar
a estas costas, casi como mensajes en botellas de
ron a la deriva. Parientes viajeros, grabaciones de
grabaciones de grabaciones, o simples casualidades
hicieron posible que la relectura británica de
esta música jamaiquina aterrizara forzosa aunque
aisladamente también en Buenos Aires*.
En la primera mitad de la década, con la transición
democrática postmalvinas, no se puede decir que haya
existido una escena ska porteña, pero sí que deambuló
por ahí una desmembrada fauna de personajes new
wavers con diversos grados de simpatía por el ska, que
incluyó más significativamente, entre otros, a la mayoría
de los futuros integrantes de Los Fabulosos Cadillacs.
También a Luca Prodan, que había conocido las fuentes
de primera mano, en Inglaterra; y al creador del mítico
programa de radio “El tren fantasma”, Daniel Morano.
En la Argentina, el golpe del ska se sentiría fuerte,
con la intensidad de la moda, recién en la segunda
mitad de los ochenta, cuando aquellos iniciales grupos
ingleses ya eran historia, estaban separados o probaban
suerte con otros estilos.

(*) También en Córdoba (Nota El Enano no Duerme)

Extraído de Flores, Daniel: La manera correcta de gritar. Libros de la Isla, BsAs (muy recomendado), tecladista de Satélite Kingston, quien estuvo desde el principio.

jueves, 1 de octubre de 2009

Tokyo Ska Paradise Orchestra/bandón